Núnca te tuve y núnca te perdí.

Nunca me sentí tan sola, como cuando ayer de pronto lo entendí mientras callaba. La vida me dijo a gritos que nunca te tuve y nunca te perdí, y me explicaba que el amor es una cosa que se da de pronto en forma natural, lleno de fuego, si lo forzas se marchita, sin tener principio llega a su final.

No hay comentarios:

Publicar un comentario